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Leopoldo

Primer ejemplo, sobre la ciencia, con sabor ecológico: ¿Cuál será el destino de la introducción de una nueva especie en alguna comunidad ecológica prístina? La respuesta a esta interrogante y por supuesto la predicción de los futuros estados en que pueda derivar esta comunidad alterada, modificada con la introducción de esa nueva especie, dependerá de muchas consideraciones, paradójicamente de naturaleza diversa. De manera teórica las comunidades ecológicas son ensamblajes de especies en las que todas o una cierta proporción importante de las mismas están interrelacionadas directamente o indirectamente, a partir de sus interacciones ecológicas de distinta naturaleza (+/+,+/-,-/-) y orden. Esta por supuesto es una posición particular en torno a lo que pueden ser las comunidades ecológicas naturales y que nos llevaría a encontrar especies clave con muchas interacciones importantes o directas, asociadas con otras especies también importantes dentro de la comunidad, y que de manera inmediata nos haría suponer que en su estructuración existe mecanismos intrincados que le dan la forma al estado actual que presenta y a su evolución. En contra parte, desde una perspectiva distinta para las mismas comunidades ecológicas, se puede establecer que son ensamblajes de especies en los que cada una, de manera fundamentalmente aislada, hacen frente al ambiente y en menor medida a las condiciones impuestas por las otras especies, y en la que nos llevaría a reconocer especies más o menos generalistas, con capacidades distintas para desarrollarse en diversos ambientes y una serie de derivaciones propias de esta visión. Para finalmente llegar a pensar en posiciones diversas e intermedias en las que las interacciones y el ambiente tienen papeles importantes en la estructuración de las comunidades o sistemas ecológicos, e inclusive visiones en las que eventos históricos pueden ser determinantes para entender a los mismos sistemas y consecuentemente en predecir sobre el destino en nuestro problema original. Todas caricaturas de las posiciones que en la realidad existen. De modo que en este juego de hacer predicciones y en el que de manera genérica participamos, hay de toda una gama de actores (léase biólogos, físicos, matemáticos, ecólogos o etcétera) intentando establecer su capacidad diferencial para entender y predecir sobre el problema original, en lo que se constituye como un escenario en el que suceden interacciones diversas entre las distintas posiciones. Dichas interacciones entre los actores se dan de manera directa o indirecta, bajo distinta naturaleza (+/+,+/-,-/-), entre algunos actores importantes y otros no tanto, en un escenario dónde el ambiente es relevante a diversas escalas y en donde inclusive los eventos históricos pueden tener un papel fundamental. De modo que predecir sobre lo qué se podrá decir o pronosticar en torno a nuestro problema original, o establecer cuál de las visiones será la preponderante, en la medida que las interacciones lo constituyen como un sistema complejo, resulta en esencia imposible. Faltaría añadir que la naturaleza del fenómeno requiere la participación de todos los actores y en este escenario ni aún la interaC3ión intensa entre los actores podrá salvarnos de esta paradoja. Seguramente, la visión o predicción preponderante sobre nuestro problema inicial será la de aquellos, que haciendo uso de la antigua sabiduría de nuestro pueblo, sean capaces de chiflar y comer pinole.

Segundo ejemplo, estructuralismo y sesgo puro: ¿Qué tanto podemos predecir alguna variable de importancia relativa a las plantas en las comunidades naturales? Las predicciones de interés sin duda se centrarían en variables que la mayor de las veces tendrían un valor comercial para el hombre: la producción de frutos o semillas. De entrada las predicciones resultarían imposibles o de acuerdo al trabajo de los biólogos, de naturaleza estadística. Sin embargo, las plantas puede ser consideradas sistemas complejos en el que múltiples elementos ínteractúan formando patrones de diferenciación o crecimiento que van, desde la filotaxia o arreglo microespacial de nuevos tejidos diferenciados, hasta los patrones de crecimiento a mayor escala. Estos últimos relacionados con la forma estructural que adquieren y que en general se definen como formas herbáceas, de árboles o de arbustos para las plantas. La interacción de los elementos se da fundamentalmente de acuerdo a restricciones espaciales con vecinos y los comportamientos dinámicos esperados se pueden homologar a los patrones o modos en los que se producen nuevas unidades de crecimiento o con las maneras de crecimiento de las plantas. Ejemplos de estos patrones son evidentes en los diferentes arreglos en la disposición espacial de hojas o disposiciones espirales en flores y frutos (el fruto de la piña es un ejemplo socorrido). En cuanto a propiedades emergentes que se originan a partir de esta manera autoorganizada de crecer, se pueden considerar desde aquellas relacionadas a la gran superficie neta expuesta para realizar la fotosíntesis, hasta muchas otras relacionadas con la producción potencial de frutos, semillas y demás estructuras involucradas a los eventos reproductivos o de crecimiento. Aunque seguramente en estos patrones esta involucrado un componente genético y una dinámica inherente de las mismas unidades de crecimiento, buena parte de estos patrones se deben a que la producción de las nuevas unidades está o evolutivamente ha estado influenciada por los elementos o componentes vecinos. Por todo esto puede resulta difícil predecir en árboles de la selva o en arbustos del desierto, como ejemplos ilustrativos, el número de nuevos elementos reproductivos que una planta en particular debiera de producir, o sobre alguna otra variable como la forma global de la planta. Modelos simplificados de estos sistemas sobre del crecimiento de las plantas se han desarrollado en los sistemas de Lindemayer, en los que por iteración una estructura sencilla definida en una dimensión, puede llegar a cubrir de manera fractal y eficiente un universo definido en dos dimensiones, y que desde el punto de vista de la vida representa muchas ventajas, por ejemplo relacionadas a la exposición necesaria para la fotosíntesis.

Tercer ejemplo; un poco de herencia laboral: En la administración pública, la capacidad para predecir en la mayoría de las veces se puede traducir en mucho dinero, y las cuestiones relacionadas a los sistemas de salud no son la excepción. ¿Qué pasaría si los más de 500 bancos de sangre que operan en México, funcionarán sin intercambio de unidades de sangre o componentes sanguíneos entre ellos, esto es, de manera fundamentalmente aislada o con una interacción mínima? ¿Se podría hacer alguna predicción efectiva sobre los niveles de las reservas sanguíneas? En principio la predicción en México no resultaría del todo válida, en la medida que los bancos surten principalmente sus reservas a partir de la solicitud de los donantes, y para lo cual podemos suponer que la donación fuese de personas que acuden a donar voluntariamente, sin ningún otro motivo que él ayudar al prójimo. Cada lugar donde se recibieran a los donantes tendría números de acuerdo a su visibilidad o alguna otra campaña o promoción que recordara a los donantes ir a donar, o de mecanismos para convencer a nuevos donantes. En este escenario, las campañas de donación que cada banco hiciera sería determinantes para cubrir sus necesidades. Sin embargo predecir sigue siendo realmente difícil o la predicción seguramente se sesgaría a la muerte del sistema. Bancos de sangre grandes con requerimientos proporcionales pudieran tener comportamientos distintos a los bancos pequeños, a la vez que bancos ubicados en zonas densamente pobladas tendrían en apariencia una mayor posibilidad de captar una mayor cantidad de donantes. Claramente es un sistema complejo en el que las predicciones no son inmediatas, donde la interacción sobre ir a donar por parte de los donantes y los bancos generan complejidad, a la vez que cualquier predicción tendría una escala única sobre las reservas sanguíneas. Esta historia tiene muchas más particulares que se deben de considerar y en donde la interacción entre los servicios a la vez, o como en este caso la hipotética no interacción es un componente propio de la complejidad. ¿Los donantes acudirían donarían con mayor frecuencia si los bancos fueran parte de una red nacional?, ¿Tendría la interacción de los bancos impacto en la confianza de los donantes hacia los bancos o hacia un banco en particular? Hemos preferido no buscar predecir por la complejidad de los sistemas y quienes la han de pagar a fin de cuenta, no son los responsables de trabajar en predecir como parte sustantiva de la administración pública.

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Comentarios

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Sobre el primer ejemplo; una vez ví un programa donde, según, intentaban introducir una pareja de trigres a la sabana africana. Curiosamente había grandes diferencias entre el comportamiento del macho y de la hembra y no precisamente por diferencia de género. Les mostraban una cobra venenosa de la región a través de un cristal, uno de ellos le hía mientras que el otro demostraba más curiosidad por jugar con la cobra.

Sobre el tercer ejemplo lo asocio un poco con la ocasión en que estando en el servicio militar y me toco ir a pedir donativos de alimentos para los dagnificados de unos huracanes, creo; en esa ocasión curiosamente aquellas casas en donde menos dinero parecía haber eran precisamente las que más daban. Sería interesante analazir por que era que sucedía este fenómeno y si se repetía en otras poblaciones.

carlos's picture

no muy breves, pero buenos...

10

En Bélgica y España, donde me ha tocado, las donaciones de sangre se manejan de forma centralizada, e.g. cruz roja. Al igual que aquí y en EEUU, hay caravanas que van a e.g. universidades a pedir sangre. Sin embargo, en Europa la respuesta es suficiente para que (creo!) que en los hospitales no pidan más sangre, como sí me ha tocado aquí... bueno, acá no he podido donar sangre voluntariamente porque no me ha llegado la publicidad, y cuando he visto camiones, o no hay nadie, o hay colas enormes...

Carlos