Skip navigation.
Home

Agustín Mercado

La teleología es un concepto que siempre ha causado controversia. En general, aparenta ser una relación causal lógicamente inválida, pues parece asumir que la causa del evento sólo puede ser encontrada de manera temporalmente posterior al efecto. En las ciencias naturales, particularmente en la biología, el concepto es aún más desacreditado, y se evita su uso pues según la tradición de la teología natural denota una meta previa, determinada por un agente externo (lo cual puede, a su vez, ser interpretado como evidencia de un "Diseñador inteligente"). Sin embargo, hay fenómenos que tienen una tendencia clara hacia un estado final, el cual puede ser considerado como una meta. En el presente trabajo, los autores presentan una definición operacional de evento teleológico. La idea básica se compone de tres conceptos: la teleología es un comportamiento (behavior) con un propósito (purpose) y retroalimentación (feedback).
Cada término conlleva consecuencias importantes para la definición. "Comportamiento" establece que la teleología no es una relación unidireccional de causa-efecto, sino que el organismo presentará cambios asociados a una influencia externa. También es importante notar que no se puede reducir a una relación funcional entre dos objetos, ni entre causa y efecto: el comportamiento es necesariamente un proceso (i.e., tiene una duración temporal) y como tal puede ser modificado mientras ocurre.
Por su parte, "propósito" implica un estado final determinado. Creo que este concepto es el más ambiguo y tiene que ver con la escala que se esté estudiando y los límites del sistema; sin embargo, es una delimitación útil en cuanto enfatiza el estado en el cual terminará el sistema y no el camino específico o la secuencia de pasos. Aquí radica la mayor influencia de la teleología  ("telos" = palabra griega que significa fin, propósito o meta última)
Finalmente, la "retroalimentación" se relaciona con los dos conceptos anteriores: implica una reorientación del comportamiento (posible gracias a la dimensión temporal del proceso) para ajustarse a la meta predeterminada del propósito, usando señales del medio. Por tal razón, la retroalimentación deberá ser negativa (pues la retroalimentación positiva únicamente puede ocasionar una amplificación y no una corrección del rumbo de los acontecimientos).
 
Se pueden mencionar dos argumentos derivados de esta definición: primero, que la teleología no es un comportamiento inherentemente vivo, por lo cual se puede aplicar para el análisis de distintos sistemas, con diversos niveles de complejidad; segundo, el comportamiento teleológico no implica (necesariamente) volición, y por lo tanto no asume una inteligencia diseñadora que determina las metas.

Your rating: None Average: 10 (1 vote)
carlos's picture

Creo que si uno ve a la

Creo que si uno ve a la teleología de manera puramente descriptiva (es una manera de describir a un fenómeno, no la única), se evitan muchos de los problemas conceptuales que mencionas: hay veces en que conviene usar el concepto de propósito, hay otras que meter ruido...
Ojo: 573 palabras...

Carlos

hguzman's picture

Me da curiosidad lo que

Me da curiosidad lo que comentas acerca de las ideas en Biología porque yo siempre he estado muy alejado de estas ciencias. ¿Quiere decir que en las facultades de Biología usualmente se vive un ateísmo muy grande? 
Sólo para ajustar, dices que en su comportamiento, el organismo presentará cambios asociados a una influencia externa, pero el artículo dice que que la entrada puede ser incluso irrelevante. Creo que más bien sería asociado al entorno porque a cierta escala, si el objeto de estudio es la fuente de energía, no tuvo entradas y si está produciendo un cambio en su entorno.

Héctor

Lo del ateísmo es algo que he

Lo del ateísmo es algo que he notado en varios grupos de varios campos de la biología. Creo que tiene mucho que ver con dos cosas: la primera es que los seres vivos son de los sistemas físicos más complejos, por lo que es grande la tentación de dejar cualquier investigación botada y decir "no es posible que una cosa así haya surgido sin que alguien superior la haya planeado. Digamos que Diosito lo hizo y punto" (lo cual es el argumento del relojero de W. Paley en el siglo XIX: si te encuentras un reloj tirado en medio del desierto, lo más coherente es pensar que alguien lo diseñó y lo hizo, y no pensar que espontáneamente se armó solo). Debido a esa tendecia histórica, en biología es "tradición" renegar de cualquier cosa que pueda insinuar que hay una dirección: todo tiene que ser producto del azar, porque si no hay una mano guía sobrenatural. Afortunadamente, hay ciertos renegados que se escapan del fundamentalismo darwiniano. Esta discusión da para mucho mucho más.
La otra es que la teoría de la evolución ha sido uno de los blancos preferidos de los grupos religiosos que se toman todo al pie de la letra, y de manera inversa, el creacionismo y el diseño inteligente de los seres son argumentos favoritos de los "progresistas" para ridiculizar el "anacronismo religioso".
Todo esto (y me imagino que varias cosas más) contribuyen a esa idea que la ciencia es incompatible no sólo con el pensamiento religioso sino también con el espiritual. Creo que eso es bien desafortunado porque empobrece la manera de ver las cosas - para una definición bonita de lo espiritual, Susan Sontag dice al principio de un ensayo "Every era has to reinvent the project of "spirituality" for itself. (Spirituality = plans, terminologies, ideas of deportment aimed at the resolution of painful structural contradictions inherent in the human situation, at the completion of human consciousness, at transcendence.)" Según eso, creo que no sólo no es incompatible con nada sino tal vez una parte ineludible de la existencia.