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Nacidos

para

morir

Carlos Gershenson García

 

Segunda Parte

 

 

 

Prologo

Los hijos de Mik y Casandra, fechas de nacimiento y muerte y bodas, se pueden encontrar en los archivos de la Universidad de Nueva Tenochtitlán hasta la 28ª generación. Como esto es una novela y no otra Biblia, no listaremos el árbol genealógico de los descendientes de los padres de nuestra raza.

Como ya se sabe, la hermana de Casandra le había enseñado historia antigua a esta. Para no caer en los errores del pasado, Casandra transcribió todo lo que sabía. Mientras tanto, Mik hacía lo posible por rescatar la tecnología que se usaba en la época. Les transmitieron a sus hijos sus conocimientos, ideas y filosofía.

Si alguien quiere saber lo que sucedió desde entonces hasta ahora, que busque en un libro de historia postquarquiana. porque no hay mucho tiempo. Creo que los Kryls se acercan.

 

 

1

Soy Tyr de Norvrahl. Grabo mis pensamientos en esta esfera óptica que encontré en un cadáver, con la información grabada anterior a esta. Parece ser un fragmento de historia prequarquiana. Mi pueblo fue destruido por los Kryls. Mis padres y mi hermano mayor fueron asesinados. No sé donde pueda estar mi pequeña hermana. Si alguien sobrevive a los Kryls, que no sean ellos mismos, encontrará en esta esfera lo que hemos relatado.

Acabo de escapar de milagro de los Kryls, matando a ocho de ellos. El año 838 pq (post-quarks) está llegando a su fin. Pasado mañana es año nuevo. Está nevando allá arriba. Cómo me fascina la nieve. Ya que hemos relatado lo que sabemos de historia prequarquiana, creo que puedo decir lo que ha causado este desastre. Hace doce años el Dr. Kryl de Zäarkin perfeccionó su máquina. Es un clonador. Primero registra las coordenadas de sus átomos usando Cálculo Atómico. Luego, un acelerador de partículas va creando los átomos necesarios, a partir de hidrógeno, que son colocados en una cámara pseudoneumática. Al finalizar este proceso, queda un cadáver idéntico a la persona o animal clonada (si se clona un objeto, los siguientes pasos son innecesarios). Se resucita el cadáver con electroshocks y Benzilmetafripina. Vive, pero carece de memoria. Se graba, con un dispositivo similar al que estoy usando para grabar nuestro relato, la memoria del sujeto a clonar; grabándosela después al clon. Después, con los datos atómicos y la memoria grabadas, se puede reproducir cuantas veces se quiera. Parecía algo bueno en un principio. Se restauraría la población mundial en unos días, en vez de los años que se hubiese tardado por medio de la reproducción sexual materna (ya que está prohibida la reproducción sexual cibernética, por causas ya expuestas), liberando a las madres de los 3 hijos obligatorios. La idea era genial. Una necesidad de la raza humana. Se clonarían parejas sanas y estas emigrarían por todo el planeta, poblándolo y mejorándolo, sin necesidad de sobreexplotar los vientres maternos. Se evitarían los problemas hereditarios que tenemos que agradecer a las relaciones incestuosas de nuestros ancestros. Bueno, las nuestras también. Después de todo lo que ha pasado, pienso: para qué demonios necesitábamos más gente ya éramos 88 millones cuando el Dr. Kryl comenzó con esto. Entonces yo tenía quince años, mi hermano Thor dieciocho y mi hermana Tara seis. Lo cierto es que el Dr. Kryl engañó al gobierno diciéndoles esas patrañas sobre el mejoramiento del planeta. La máquina la hizo para ganar la inmortalidad. Clonar el cuerpo de su hijo, guardando su Código Atómico. Cuando su cuerpo ya no diese de sí, grabaría su mente y se la implantaría al cuerpo de su vigoroso y jovial primogénito. Y así por los siglos de los siglos. Unas diez veces, lo entiendo, pero yo creo que después se hace aburrido. Bueno, si se cansa de vivir lo dejaría de hacer y ya. Bueno, hasta eso, su propósito egocéntrico no era tan malo, si hubiese terminado ahí. La sed del poder. Todo lo oscurece. En realidad, no sé porqué lo hizo. Clonó varias veces a su hijo y le implantó su mente. También puede clonar objetos. No tendrá escasez de armas o provisiones. Tiene varias máquinas clonadoras por todo el mundo. En vez de viajar, manda el código de un clon a alguna de sus bases para producirlo. No guarda los códigos en las terminales clonadoras. A principios de año encontramos una y la destruimos. Destruye los códigos para que no podamos utilizarlos. Como no encontró escasez de hidrógeno en el mar, hizo un ejército de miles de Kryls, los cuales al conocer que si mueren siempre habrá quién los reemplace, se exponen de las más absurdas maneras, y por lo tanto es fácil matar a uno. Pero es mucho más fácil perecer ante el ataque de 500. Hace rato sólo eran once. Los que no murieron fueron por refuerzos y mientras aproveché para llegar hasta aquí.

No entiendo porqué se dedican a destruir sin misericordia todo lo vivo que encuentran. Tal vez a Kryl se le salieron sus experimentos de control.

¿Cómo sería si tuviera un clon mío? O varios.

—Ya llegamos.

Mierda. Jinard, Sakia y Hava. Mejor apagamos esto y luego le sigo.

 

2

30-XII-838

He decidido hacer mi diario en esta esfera.

Jinard tiene la loca idea de que pierdo el tiempo con este ‘chisme’, como él lo llama, cosa que a mí no me importa en lo más mínimo. Dice que de todos modos nadie va a sobrevivir, y de que debería de pensar en cómo acabar con los Kryls. En todo caso que le ayude a conquistar a Sakia, pero que no me la pase haciendo bobadas. Lo que él no ha notado es que Sakia tiene una predilección por mí. Ya he tenido la oportunidad de soportar sus miradas ardientes. Pobre Jinard, no es su culpa ser un alfeñique frustrado. Son sus genes. Y yo no tengo la culpa de ser como soy. Son mis genes. "Soy irresistible, yo lo sé …". Pinche canción. Ya se me pegó. Ves, ego caca, tú tienes la culpa. Además ya tengo a Hava, y no me quejo. Hace rato, bueno, por suerte me quité este aparatejo, si no, que tal si algún moralista se encuentra esta grabación y la destruye por que contiene ‘material impropio’. Bueno, en realidad ya tiene lo suficiente como para que la destruya. Pus ya ni modo.

Al grano. Tenía tres semanas de no ver a los muchachos. Estos tres llegaron de una misión de reconocimiento para buscar otros rebeldes y darle en la madre a los Kryls. Desgraciadamente los Kryls le dieron en la madre a Jinard. Cuando llegaron, en lo que escondía este aparatejo… que extraño, no recuerdo que tenga nombre. Bueno le voy a llamar 27, sirve de que me acuerdo de mi edad. En fin, estaba guardando el 27 y escuché el sonido que hace un costal de jarinas al caer de un tercer piso. Me volví y pude apreciar el cuerpo de Jinard tumbado, cuan escuálido es, ensangrentado hasta las orejas, semisostenido por las muchachas. Pinche hemofílico. Le inyectamos un coagulador y cesó la hemorragia. Ahora yace inconsciente en la cocina. Es que ahí es donde hace menos frío. A ver si no se lo comen las nirvas. Sakia me explicó lo sucedido mientras Hava empezaba a mostrar señales de ansiedad y urgencia sexual. Los Kryls atacaron a Jinard mientras este las regañaba. Sólo tiene rasguños. Pinche maricón. Las chicas los eliminaron fácilmente. Sólo eran cuatro. No encontraron otros rebeldes, pero ellas sospechan que no somos los únicos. Vieron a Kryls ultimados por armas que no poseemos. Tal vez son los hombres de Shangri-La. Pero eso es un mito. Bueno, como en los próximos días estaré con los muchachos, no conviene usar el 27 en el día. Estaremos haciendo rondas de guardia como la que hice hoy. No tendremos mucha actividad hasta que Jinard se recupere. Pinche hipocondriaco. Además…

Ññññiq.

Chale, ¿otra ves?. Bueno, yo me sacrifico por Hava, es que la quiero mucho. Está muy obscuro, pero se ve que está desnuda. Su sola silueta me excita. Ven aquí…

—Tyhir.

Esa es la voz de Sakia.

—Qué pitote.

Aaaaay. Y ahora qué hago. Me encanta acariciar sus senos. Masticarlos mientras exploro su pubis. Su jadeo en mi oído. Puedo sentir su sexo completamente lubricado. Su piel es tan suave, como la de Hava. ¡Hava!. Yo que mierdas hago con esta.

—No.

—Tyr, hazme el amor.

¿Cómo resistir esta súplica?

Ññññiq.

—Shhh.

Mierda. Esta sí es Hava. No creo que Jinard tenga una silueta tan exquisita. Y ahora qué hago con Sakia. No deja de acariciar mi sexo y no me deja liberar mi mano del suyo.

—Tyr, quiero más.

—Pero Hava, estoy… —Doble mierda. Ya se metió también a la cama. Ahora ella es la que me acaricia el sexo.

—Tyhir, ¿qué andabas soñando?

—De hace rato.

—Mmmmh.

Creo que me voy a venir. Pinche Sakia, no se va. Por lo menos no hace ruido. Pero cómo me excita su lengua en mi oído medio. Creo que ya se comió el martillo. Su sexo ya empapó mi bíceps femoral, frotándose contra él hace sentir a mi pierna izquierda y a la base de mi pompa la alegría de la vida. Qué ninfómana tan adorable. Y Hava no se queda atrás. El ir y venir de su delicioso sexo envolviendo al mío me trastorna. No me deja respirar con sus besos, pero cómo lo disfruto…

Triple mierda. Esta Sakia ya empezó a gemir. Ahora sí se me va a armar. ¿Pero es que Hava no se da cuenta? Pinches gemelas calientes. Ya se pusieron de acuerdo. Sí, ya no me jalan a mí sino a su respectiva hermana. Que asfixia tan placentera. ¿Qué, ya acabaron?

No. Que delicioso es el sexo de Hava. Cada pliegue más delicioso que el anterior. No me había dado cuenta de qué tan larga era mi lengua. Sakia ya se apoderó de mi sexo con el suyo. Cuantas convexidades cada cual más exquisita. Ya no sé que acariciar. Ah. Soy feliz.

Vaya, Hava se mueve más rápido. Se acerca al final. Sakia también. Yo también…

Nunca había recibido un orgasmo en la cara con la lengua penetrando y los dientes mordiendo el sexo femenino. Ay, ya se quita Hava. Que bueno, ya me estaba asfixiando.

Que gritotes de Sakia. Se ve que tenía mucho tiempo sin hacer el amor. Bueno, estas ya acabaron, y yo, pinche sexo, ya no quiere terminar. Aahaah.

Que bocota tiene Sakia. Mi sexo lo ha de tener en un pulmón o en el duodeno. Ay, que estimulante es sentir la lengua de Hava de mis ingles a mis testículos una y otra vez. Ya casi.

¡Tup!

Pero que tope se acaban de meter. Parece que no les importa. Mejor. Ah, ah. ¿Pero por qué tiene que enterrar sus colmillos?, ah, me duele pero me gusta, ah, ah, aah, AAAAAHH.

¿Se podrá amar a dos mujeres al mismo tiempo? Pero ni sé cómo amar a una.

 

3

1-I-839

Ayer amanecimos Hava, Sakia y yo hechos un nudo, pero felices. Por lo visto, Hava no es celosa, o por lo menos es compartida con su hermana. Nos metimos en el horno de baño juntos, y lo que siguió mejor no lo platicamos, no queremos aburrir a nadie.

Jinard despertó después. Nos encontró comiendo junto a él. Comimos juntos y luego fuimos Sakia y yo a patrullar. Se me anduvo insinuando toda la tarde y diciéndome cuánto disfrutó lo de la noche anterior. Me contó cómo se puso de acuerdo con Hava mientras estuvieron fuera y algunos intentos frustrados de Jinard por ganar sus favores. Al anochecer empezó a nevar y regresamos aquí. Hava había preparado la cena, cazó una tzal bebé, de dos metros y medio, y preparó la serpiente emplumada con raíces de mojina y hojas de eudalia. Exquisita. Así celebramos el año nuevo: Gozando, riendo y comiendo; y Jinard quejándose. Este se fue a dormir temprano a su cuarto, y las muchachas no dudaron en dormirse conmigo. Otra vez hicimos locura y media y me quedé dormido completamente exhausto.

Hoy Jinard estaba mucho más serio que de costumbre, tal vez no pudo dormir por los ruidos de anoche, o sea que ya se ha de imaginar lo que hay entre las muchachas y yo. Lo malo es que ya no estoy tan joven. Si siguen así se me va a desaparecer el miembro. Por eso no están aquí, porque ganas no les faltan. Pinches ninfómanas. Bueno, yo también, pero no tanto.

 

4

12-I-839

No había pasado nada interesante hasta hoy. Bueno, Jinard no me quiere ni ver por lo de Sakia, pero además de eso, todo lo demás ha sido monotonía aburrida y sexo divertido. Pero hoy, estábamos de ronda Jinard y yo (ya se recuperó casi del todo) en el bosque de Wendyl y encontramos tres rebeldes, bueno, sólo cuentan dos, porque Kiry tiene mal de Parkinson. Si quisiera disparar a un Kryl, bueno, mejor no me lo imagino. Los otros dos se llaman Bako y Fergul. Tampoco están muy cuerdos que se diga. Después de las presentaciones formales los trajimos aquí. En contra de lo que yo esperaba, no les llamaron la atención a Hava ni a Sakia, pero no fue viceversa. Hava me dijo más tarde que los encontraron insulsos y aburridos. Mujeres, quién las entiende. El chiste fue que Bako y Fergul anduvieron babeando sobre las muchachas y Jinard se la pasó corrigiéndole la postura a Kiry. Bueno, eso no tiene nada de trascendente, lo importante es que en el campamento de estos tipos, dicen ellos, que hay más de cuarenta rebeldes. Está a cuatro días de camino de aquí. Por la nieve, seis. Maldita glaciación. Qué cómodo sería usar los tubos. Gracias a los Kryls ningún camino es transitable. Ojalá se hubieran preservado algunos animales montables de los quarks. Es buen ejercicio, pero no disponemos de mucho tiempo. Los Kryls matan rebeldes diariamente y pronto no quedaremos ni uno. Mañana partimos. Estoy ansioso por llegar. Por suerte Hava y Sakia ya no están tan ansiosas, ahora duermen. Qué bella es una mujer dormida.

 

5

16-I-839

Estoy de guardia y todos duermen. La luna está alta y no necesito esos molestos lentes de visión nocturna. Así no me estorban para grabar mis pensamientos.

No seguimos el camino por el que llegaron los tres dementes, porque un campamento tan grande como el suyo tiene que estar desplazándose constantemente para evitar que los Kryls los localicen. Caminamos de nuestra base hacia el este. El primer día pernoctamos a orillas del Lago Rojo. Lo bordeamos la mitad del día siguiente. Luego subimos por las Cumbres de Ránef y acampamos cerca de la cima del Monte del Olvido. La leyenda cuenta que un bisnieto de Mik y Casandra, llamado Cassio, huyó de Nueva Tenochtitlán para olvidar el desamor causado por su prima. Se refugió en ese monte. Regresó doce años después y no sólo había olvidado su sufrimiento, sino quién era y qué era. Por eso se le llamó el Monte del Olvido. El único que se olvidó de algo fue Jinard, y se olvidó de estarme jodiendo la existencia. Desgraciadamente recordó su misión en la vida al día siguiente. Ayer y hoy cruzamos la Llanura de las Cucarachas. Hoy acampamos en su extremo poniente, en las faldas del Nokku-Hai.

En cuanto a los locos (yo no les puse el apodo, fue Jinard), Bako habla lo que no habla Fergul, a quien le he oído unas tres palabras. A Kiry no le entiendo lo que dice, así es que sólo he hablado, mas bien me he cansado de hablar con Bako. Me contaba de lo bueno que sería acabar con los Kryls. Para mí que es maricón. Aunque lo que me contó sí que era interesante. Decía que una vez, hace unos tres años, cuando los Kryls todavía no mataban gente abiertamente, iba con su hermano menor a Tridz, a casa de una tía. Bako tenía entonces veintidós años, y su hermano quince. Iban en un monotropo. De, repente, una sombra los cruzó por enfrente muy rápido, casi chocando con ellos, y luego se oyó un sonido como de choque. Se detuvieron y fueron a investigar. Entre los árboles vieron a un viejo sin piernas, que al verlos llegar, empezó a quejarse levemente. Cuando se acercaron, cogió al hermano de Bako violentamente del cuello y…

—Hola, Tyr.

Ay, güey.

—¿Te espanté? Perdóname, es que no puedo dormir.

—No importa, Sakia, siéntate.

—Tengo frío. Si estamos juntos, tendremos menos frío. Así hacen los pinjiños, ¿sabías?

—Sí, sí sabía. —Definitivamente esta mujer no se hizo para conversar. Averigüemos si sirve para lo que su seno desnudo me sugiere. Mmmmmh, está delicioso. Probemos con sus labios. Sí. Ahora con su sexo. Cuantas correas, es más fácil abrir una caja de noravio que esto. Al fin…

—¡¡AAAA!!

—¿Te jalé un …?

—¡Los Kryls!

—¡¡Los Kryls!!

—Mi brazo…

Mierda, que buena guardia hago. Mi lanzamuerte. ¡Toma! Uno menos. Otro. Ándele, otro. Fergul otro. Ese se escapa. Hava, qué bien maneja el cuchillo. El último, kaput. ¿Hay más?

—¿Hay más?

—No lo creo, señor guardia eficiente.

—Cállate, Jinard. ¿Estás bien, Sakia?

—Sí, sólo fue un rasguño.

Puf, estuvo cerca. Gran mierda, y yo con el 27 prendido…

 

6

19-I-839

Ayer llegamos al Valle del Huer, donde deberían de haber estado los rebeldes. No los encontramos, pero hoy en la mañana ellos nos encontraron a nosotros. Casi nos matan los imbéciles que estaban de patrulla. Fergul les gritó una serie tan ingeniosa de improperios como no había oído en toda mi vida. Por lo visto es muy común que Fergul se exprese de esa forma, porque lo reconocieron inmediatamente. Nos presentaron y fuimos al campamento. Los jefes no estaban, dicen que llegarán al rato. Pienso grabar la entrevista con el 27 porque me daría mucha flojera transcribirla después. Me canso de tanto pensar. Disimulo el 27 con mi abrigo , al fin que hace frío y todos traen uno, o dos. La capucha lo acaba de ocultar, y … listo.

—¿Tyr?

—Hava. Pasa, pasa.

—¿Qué haces?

—Aquí, pensando.

—Llegaron Droy y Harkdan.

Los jefes.

—Vamos.

Las nubes no dejan entrever a la luna. La noche es muy obscura. Nos acercamos a la tienda principal. Se oye que hay mucha gente adentro. Afuera están Sakia, Jinard y Bako. Los dos tratando de impresionar a Sakia. Qué espectáculo tan patético.

—…venía yo por detrás y… Hola, Tyr. Nos esperan.

—Entremos.

—¿Droy?

—¿Qué hay?, Bako.

—Harkdan, vengan. Los rebeldes que encontramos Kiry Fergul y yo. Droy de Lindz, Harkdan de Norvrahl; —¿¡que qué!?— Hava y Sakia de Firand, …

—Jinard de Jin. —El educado.— me complace mucho…

—Y…

—Tyr de Norvrahl. — Por su expresión no está menos impresionado que yo. —Debemos ser primos.

—Sí. ¿De casualidad conociste a una Tara de Norvrahl?

—Mi hermana.

—Sí, es una lástima.

—¿Qué le pasó?

—Esperaba que me contestaras eso, estuvo con nosotros hasta el año pasado y partió para buscar a sus padres. No hemos sabido nada más de ella, lo cual ha afectado mucho a Droy.

—No la he visto en tres años. La daba por muerta.

—Nosotros la damos. Mientras estuvo con nosotros mató a muchos Kryls, puedes estar orgulloso de ella.

—Bueno, sí, habrá tiempo de eso después, por favor, señores, a lo que venimos.

Qué intervención tan oportuna de Jinard. ¿Pero quién es esa mujer de grises ojos enormes y enorme hermosura? Mierda, se está agotando el acumulador del 27. Tendré que transcribirlo luego de todos modos.

Bueno, después de que apagué el 27 nos enteramos de los planes de Harkdan y Droy. Vaya, la aurora es bellísima. Creen saber dónde está la máquina clonadora de Kryl. Estaría al sudeste de aquí. Coincide con que casi todos los ataques de los Kryls los habíamos recibido desde el sur. Están planeando destruirla. Yo dije que no le veía el sentido, que construirían otra y ya. Dijeron que sólo el doctor Kryl podría hacer otra, y que deshaciéndonos de él, el resto sería una cacería de Kryls limitados. Droy dijo que el Dr. no había grabado toda su mente en los clones de su hijo. Hace unos meses capturaron a uno y lo interrogaron sobre la máquina clonadora. No sabía nada de eso ni de muchas otras cosas. Obviamente, Kryl había previsto un contratiempo similar, conociendo su debilidad de carácter, sus clones hablarían. Por eso limitó su mente. Por eso son tan idiotas. También evita un posible motín. Ay, mis piernas. En pocas semanas planean dar el golpe, y acordamos en ayudarles. Luego Hava dijo…

—¿Te gusta el paisaje o sólo la soledad?

Vaya, vaya, ojos grises.

—¿Conque eres primo de Harkdan?

—Este, sí. Ejem. No recuerdo tu nombre,

—Es porque no te lo he dicho. ¿Qué haces aquí?

—¿Y tú qué haces aquí?

—Responde a mi pregunta.

—No puedo dormir. ¿Y tú?

—Yo tampoco. — Qué casualidad. —Y bien, ¿qué te parece aquí?

—Están muy bien organizados. Ansiábamos encontrar a más rebeldes desde hace mucho. La convivencia con poca gente es muy difícil. Sobre todo con Jinard.

—Sí, cómo me intriga ese hombre. Me gustaría conocerlo mejor.

¡¿Qué?! Y apuesto a que a mí no.

—Te diré. Creo que le gustan los hombres.

—Eso lo veremos.

Mierda espacial. Sí, claro, adiós, como no. Me deja aquí como lechuga en primavera. ¿Jinard? No lo puedo creer. Ya me encabroné. Estás celoso. No es cierto. Cállate. Cállate tú. Mierda…

—¡Espera! —Maldita bruja.

—¿Qué quieres?

—Que me respondas algunas preguntas.

—No tengo nada que decirte.

—Pero hace rato tenías muchas preguntas que hacerme. ¿Ahora no tienes respuestas que darme?

—Bueno. Me llamo Seda. Tengo veintidós. Los Kryls mataron a mi familia y a mi novio. Harkdan me encontró hace dos años y me trajo aquí. Nací bajo la influencia de Júpiter y perdí la virginidad a los dieciséis. ¿Algo más?

—¿Cuándo fue la última vez que sonreíste?

—Anoche. Cuando me enteré de que habían llegado más rebeldes. Se me quitó cuando los conocí.

—Cada palabra tuya es más venenosa que cien mordidas de una tzal. Seguramente matas a los Kryls insultándolos. ¿Porqué eres tan agresiva conmigo? Ni me conoces.

—Qué te importa.

Vaya, qué lindo camina con esas botitas.

 

7

21-I-839

Maldita Seda. Después de nuestra conversación de ayer en la mañana no me ha dirigido la palabra otra vez. Pero bien que lo ha hecho con Jinard. No he visto ni a Hava ni a Sakia. Han de andar de locas por ahí. La mirada con que Seda ve a Jinard no muestra algún deseo de Seda. Pero cuánto diera yo por siquiera un parpadeo de sus hermosos ojos. Es increíble. Mientras más me rechaza, más me siento atraído hacia ella. Me estoy volviendo inútil. Sólo puedo pensar en ella. No puedo concentrarme al hablar con Harkdan de los Kryls. Su mirada aparece en mi mente disolviendo todo lo demás. ¿Pero qué me pasa?

 

8

25-I-839

No puede ser. Estos días casi no he podido dormir. Y si duermo no es para descansar mi mente, es sólo para soñar con ella. Necesito estar con ella. Necesito su presencia. Me dan escalofríos al pensar que no la puedo tener. Que me aborrece. Harkdan me preguntó hoy que qué tenía, que estaba pálido. Le conté todo. No se sorprendió en absoluto. Me dijo que sabía lo que era eso. Dice que estoy enamorado, y creo que tiene razón. Que él sufría y a veces todavía sufre ese malestar de la ausencia del ser amado. Su pareja se llama Teza, pero ella le corresponde. ¿Cómo pudo sucederme esto? Yo que me creía inmune a los poderes de Cupido. Necesito verla. Necesito hablar con ella. Necesito decirle lo que siento. Ya no aguanto más este dolor que me oprime el pecho. Esta es su tienda.

¡Pero no está! Es la una de la mañana. El sólo pensar de dónde podría…

—¿Qué haces aquí?

—Seda…, suéltame. Me ahogas. Argh. —Vaya.

—¿Qué quieres?… ¿Porqué te quedas así como idiota?

—Es que… tu mirada también me ahoga. Tu presencia me quita el alma, porque mi alma quiere acercarse a la tuya. Me deja sin espíritu. Mi corazón se duele por no sentir los latidos del tuyo junto a él. Mi mente sólo puede pensar en una cosa. En ti. No puedo ni respirar si no estoy pensando en ti. Cada día no puedo vivir si no te veo sonreír. Mi único objetivo en la vida es hacerte feliz. No puedo comprender todo lo que siento por ti. Sólo sé que te quiero. Te necesito para seguir viviendo.

Creo que es la primera vez que le digo algo y no se mofa de mí. Sus labios... es algo que no puedo describir... ¿Pero por qué me rechaza? Mejor me voy.

Pero la besé...

 

9

…si le aprieto aquí? Creo que eso es todo lo que grabó Tyr. Tyr, parece que en verdad me quiere. Yo creía que era normal, uno más. Pero bien que el cabrón andaba de ansioso con sus amigotas. Bueno, fue antes de conocerme… pero es un ególatra. Cómo extraño a Marh. Recuerdo esa noche de primavera en el río, cómo me hizo el amor… Marh.

¿De dónde habrá sacado este Tyr un aparato como este? Una cajita de plástico y un gorro con electrodos. Lo que es no tener nada que hacer.

Me quiere, pero no siento lo mismo por él. ¿Podré volver a enamorarme? Ya he sufrido…

—¿Qué haces?

—Tyr. —Ya me cayó.

—¿Qué haces aquí?

—Yo…

—Veo que ya viste mis pensamientos.

27-I-839

Acabo de ver lo que escribió Seda en el 27 sin darse cuenta. No puedo borrar lo que ya está escrito, así es que mejor explico lo que pasó. Seda salió corriendo aventando el control del 27. Ya me enteré de que aún quiere a Marh. No sé cómo podré tomar su lugar, pero tengo que hacerlo. No puedo evitar que los celos me corroan las entrañas por saber que quiere a otro, aunque esté muerto.

Los Kryls atacaron a una patrulla hoy en la mañana. Decidimos emprender la marcha para el ataque final la próxima semana. Debo preparar las cosas para…

—Tyr.

Ella…

—Harkdan quiere verte, y te sugiero que dejes tu juguete.

—Espera… necesito hablar contigo.— Se me olvida…

—¿Qué?

—No sé si te diste cuenta, pero mientras estabas jugando con mi juguete grabaste tus pensamientos.— Se está poniendo verde. —Dices muchas cosas que nunca me hubieras dicho.

—¿Qué cosas?

—Cosas de mí, de ti, de Marh… cosas. Espera. Quiero decirte algo. No te puedes pasar la vida sufriendo el pasado cuando tienes que luchar por tu futuro.

—Qué te importa mi futuro.

—Más que el mío. —Ándele cabrona. ¿Dónde quedó tu pinche orgullo? —Tienes que tener un plan para el futuro, tu objetivo en la vida no puede ser sólo el exterminar a los Kryls. ¿Qué piensas hacer si acabamos con ellos?

—No sé. Sólo sé que tenemos que destruirlos. Son demasiado malvados.

—¿Qué? —¿Malvados? —¿Todavía crees en el bien y el mal?. El bien y el mal no existen. Sólo existen intereses. Para los Kryls es bueno matarnos y es malo que los matemos, ¿no te parece?. ¿Quién está bien y quién está mal?. ¿Ellos o nosotros?

—Ellos están mal.

—Te crees el centro del universo. Para poder dominarlos tenemos que tener una visión más amplia. No podemos ver las cosas con nuestros ojos. Las tenemos que ver desde lejos, para ver lo que nuestros ojos no ven.

Hermosa pero mensa.

—¿A poco crees que cuando estoy contigo veo por mis intereses?. Y me dices ególatra.

Bueno, yo también soy ególatra y qué. Y menso.

—¿Qué piensas?

—Que no te conozco lo suficiente como para juzgarte. Tienes razón en muchas cosas pero en otras te equivocas. —Como en quererte. —¡Y anduviste grabando todo esto, pinche cabrón!

Adiós, adiosa, a-Seda. Es mi diosa.

—Tyr. —¡Harkdan! —Seda salió de aquí echa una furia. ¿Qué le hiciste?

—No es difícil. Si quieres te enseño.

—Me contó de un aparato que tenías para grabar y reproducir los pensamientos. ¿Es este?

—Sí.

—Verás, es que quiero grabar los pensamientos de Teza, porque ella no me los puede explicar bien. ¿Cómo funciona?

—Déjame apagarlo…

 

10

Ah, qué Harkdan. No entiendo para qué quiere que me ponga esto. Estoy muy cansada por la patrulla de hoy. Esos Kryls nos dan mucho trabajo que hacer. Los dos que matamos hoy hirieron a Povlo.

—Ven, hermosa.

—¿Para qué?

—Ven y te digo.

Cómo me encantan los labios de Harkdan. Recuerdo la primera vez que nos besamos…

Me gustan sus ojos. A ver, ya que me quitó la camisa, pues yo le quito la suya. Sus zapatos.

Me excitan sus labios. Se me salen de placer. Más si me los besa. Quiero que me haga el amor.

A ver, su sexo está hirviendo. Me gusta su suavidad. Más si está dentro de mí. Me gusta cuando se excita. Adiós pantalón. Me emociona verlo desnudo. Sí, ya me quita mi pantalón. El rozar de nuestros sexos. Ya quiero tenerlo dentro. Pero le encanta ponerme ansiosa. Yaaaa.

—Mmh. —Prefirió su lengua. Pero yo quiero su sexo. Ven y bésame a mí.

Lento. Ay, me desgarra las entrañas y también el alma.

—¡Aaaa!, me haces cosquillas. —Sus dedos mañosos.

—Nh. —Cuando nuestros vellos se juntan, y se vuelven a separar, lo siento adentro de mí. Me gusta. Me gusta. Me gusta.

Ahora yo quiero estar arriba. Voltéate. Me gusta acariciar sus testículos, pero parece que a él más.

—Ah.

En efecto. Mmmh. ¡Qué músculos! Me acaricia mis pechos…

No se compara con el vaivén de nuestras caderas. Ir y venir. Una y otra vez.

—Quisiera estar contigo adentro de mi por siempre.

—Yo también.

Me atrae más y más de las caderas…

Quiere fundirse conmigo. Yo siento la misma necesidad.

Nunca estamos lo suficientemente juntos. Ni en el orgasmo…

Ahora de mis gluteos.

Ahora más abajo…

—¡Aaa!, que me haces cosquillas.

—Je, je.

Chistosito. Mejor que esté él arriba. Voltéate otra vez.

—Nh. —Cómo lo amo.

—Nh. —Lo amo.

—Nh. Te amo. Nh.

—Yho tambiehn.

—Nh. —Acércate más a mí.

—Nh. —Enterrarle mis uñas en sus gluteos.

—Nh.

—Aaaa.

—Nh.

—Vahs a vehr.

—Mh. —Más adentro.

—Mmh. —Más fuerte.

—Mhm. —Más rápido. —Yaah.

—Mmm.

—Mhm. — Siento su orgasmo. —Te amo.

—Te ahmo.

—Te amo. —Ay, se me va el alma…

—Ah. —Sigue. —Aah. —Sigue. —Aha. —Si —Aaa. —gue.—Ahh. —Si —Ahhh. —g —Aaah. —ue. —Ahhhh. Aaahhhh. Aaaaaaah.

Lo amo. Lo amo. Lo amo. —Te amo.

—Yo también.

—Quédate así, dentro de mí.

—¿Por qué?

—Porque me gusta sentirte… —adentro de mí.

Nuestros sudores se mezclan. Ay, qué calor.

—Teza, quiero tener otro hijo.

—Pero…

—Sí, ya sé, los Kryls. Primero tendremos que acabar con ellos, o ellos acabarían con él.

Como con Hirk. Qué tristeza.

Necesito agua…

 

11

1-II-839

Pinche Harkdan mierda, para eso quería el 27… y ya no lo puedo borrar.

Bueno, es interesante saber cómo piensan las mujeres. Lo malo es que todas piensan igual pero diferente, entonces no se puede comprender a una sola… es muy confuso. Qué tarugadas digo. Si ni yo me entiendo… bueno, es más fácil ver los errores ajenos que los propios… Ya, me desvío. Ay sí, soy un desviado. ¡Que ya! Pinche mente rebelde.

En la madrugada los Kryls mataron a Fergul y a otros dos. Saben por dónde andamos. Pasado mañana levantamos el campamento. Planeamos ir al bosque de Nathran. De ahí en unos diez días de marcha llegaremos donde el Dr. Kryl tiene su máquina central y todos los códigos atómicos, en Brégost. Si los destruimos y matamos a Kryl, lo demás será como atrapar moscas junto a una letrina.

He estado hablando con Seda. Por lo menos ya no me trata como a sus calzones. Voy a verla, tengo que decirle algo…

 

12

6-II-839

Hoy en la mañana llegamos al bosque de Nathran. Ayer nos encontramos con una muchacha, Verzala, rara en extremo, y lo peor es que no me la he podido quitar de encima desde entonces. Habla un dialecto de Drisia y es muy difícil entender lo que dice. Le dije que iba a hacer mis necesidades y todavía me costaron diez minutos el convencerla y enjaretársela a Jinard. Su familia emigró de Drisia antes de que los Kryls aparecieran y tomaran el control de los Túneles Interoceánicos. De su pueblo habían sobrevivido ella, su prima y otro tipo, pero ellos se suicidaron y se quedó sin prima y sin otro tipo. Se ocultó en el bosque de Nathran y el resto es pesadilla. Seda sólo sonríe maliciosamente a verme padecer la compañía de esa…

—Tr.

Mil y una mierdas.

—Knds hacind, eh. Jnrd dce que n ses mmón y que vyas a ydarle cn n sé que csa.

—Por mi Jinard que vaya mucho a…

—¿Quessto, eh? Na vz vi un dstos en Mrzhavia, en…

—¿Qué no puedo tener un poco de privacía?

—Pro n te nojes, s mlo para l hgado.

—Verzala, tal vez si no estuvieras parloteando frases cada cual más estúpida no estaría derramando mi vesícula biliar.

—Llmame Ver.

Ver… va a ver Ver.

—N sbes que sla me sntía, ncesitba hblar cn algn desde hace mcho.

¿Y por qué tenía que ser yo?

—Y l únco que ncontré fe n zrrillo que…

—No me interesa me lo más mínimo.

—Tl vz es prque hs stado bjo mcha tnsión, ¿sbes?, y cro que dberías tmar na nfusión d…

—¡Cállate!

—¿Vs l que t dgo? Djme hcrte n msaje.

Si vas a cerrar el pico, hazme lo que quieras, bueno, pensándolo bien…

Ahhh, así como puede desesperar a alguien en unos segundos es capaz de relajarlo tan rápidamente. En realidad no es tan mala, es que su forma de hablar, es tan… habladora.

—¿S snte ben?

—¿Qué?

—Que s t gsta.

—Ah, sí. —Sí, no es tan mala.

Lo que daría por transmutar las intenciones de esta a Seda. A la que amo ni me pela y a esta no me la puedo quitar de encima… bueno, en realidad está haciendo un buen trabajo ahí arriba. En realidad aunque me fastidie su persistencia, tenemos muchas cosas en común. No me comprendo. ¿Por qué no pelo a esta en vez de estar sufriendo a los pies de Seda? Mi razón me dice que me quede con Ver, pero mi corazón me encadena a Seda. Ni modo, el corazón manda. Sólo quisiera comprenderlo.

—¿D dnde scaste sta mdre que tnes n la cbeza?

Ah…

 

13

15-V-839

…para poder lograrlo.

El 8 de febrero los Kryls me hirieron en el hombro izquierdo. Para mi mala suerte, estaba junto a un barranco, caí en él y me rompí la tibia y el peroné izquierdos, cuatro costillas, mis pulgares derechos (de mi mano y de mi pié), tuve múltiples heridas en la piel, y tres fisuras en el cráneo.

Estuve inconsciente casi tres meses. Desperté anteayer. La nieve ya se derritió.

Mientras, los rebeldes que quedaban lanzaron el ataque sobre el laboratorio de Kryl. Estaba mejor defendido de lo que habíamos pensado. Había unos cuatrocientos Kryls. Murió Harkdan y otros veintisiete. Droy me dijo que Teza, al ver cómo caía su amado, se quedó inmóvil, hasta que otro Kryl la fulminó. Tigzi, Rovly, Dimko, Bako, Drana, no sé cuántos más cayeron. Seda, Verza, Hava y Sakia, que ya se habían hecho comadres, desaparecieron en la retirada. La máquina de Kryl no sufrió daños, y nadie vio al doctor. Fue una completa derrota. Los que quedaron huyeron al sur y me llevaron con ellos. Han encontrado a otros rebeldes, entre ellos, Droy encontró a Tara el día siguiente a la batalla. Ha cambiado mucho desde la última vez que la vi. Me recuerda a mi madre. Droy sigue deprimido, como siempre, porque no se ha podido reconciliar con ella. Él también dice que ha cambiado mucho. También…

Tara… vaya estaba pensando en ti.

—Hola, Tara.

—Hola, Tyr, ¿cómo estás?

—Ya mejor.

—¿Y esto?

—Mi diario. ¿Qué tal Droy?

—No paraba de decir que no soy la misma. Me dijo que la Tara que conocía había muerto, y fue lo último que dijo.

¿Por qué habla en pasado? Ay, mi hermanita no se sabe expresar… ¡Ese puñal!

—¡TARAAAARGH!

Su frío… en mi corazón… Seda…

 

14

Muy interesante el diario de este sujeto Tyr, hermano de mi cuerpo. Ya sé lo que se piensa al morir. ¿Este sí es el camino de regreso al laboratorio, ¿no?.

Las ventajas de tener un cuerpo de rebelde, no me matan al verme… pero que güey soy. No hubiera matado a esos tipos. Los hubiera clonado y luego implantado mi mente, y luego matarlos; como hice con Tara. Eso es lo que haré. Así pronto no quedará nadie. La desconfianza hará que se maten unos a los otros creyendo que son Kryls. Eso es todo. Je, je.

Ah, qué bellas son las noches de luna llena. A ver, la luna está allá y el norte es para allá, y entonces, si…

—¡Alto!

Recórcholis, perdón, este… Mierda. Ya me lo pegó el menso este de Tyr. Mejor que recórcholis.

—¿Quén nda hí?

¿Que qué?

—Tara de Norvrahl.

—La hermana de Tyr.

Vaya vaya, parece que me encontré con la palomilla de Tyr. Las gemelas, la misántropa y la loca, si mis recuerdos no me fallan, más bien si los recuerdos de Tyr no me fallan. Je, je. Por suerte no saben de la suerte de Tyr… espero. Bueno, empecemos a actuar.

—¿Conocen a mi hermano?

—Prsupesto.

—Y que lo digas.

Pinches gemelas ninfómanas. Cómo les brillan los ojos.

—¿De dónde vienes?

Hm, ojos grises.

—Yo vivía a unos quince días de camino de aquí, cerca de lo que fue Nueva Tenochtitlán. Vivía con una anciana, pero murió antes de que empezara el deshielo. Decidí buscar a alguien más con quién vivir, porque no aguanto la soledad.

—T ntendo.

—¿Y ustedes? Por lo visto saben quién soy, pero yo no sé quiénes son ustedes.

—Verzala, Sakia, Hava, y yo soy Seda. Formábamos parte de un grupo rebelde. Atacamos la base de Kryl la semana pasada. Nos dispersamos en la retirada y estamos buscando a algunos sobrevivientes.

—¡Atacaron la base de Kryl! ¿Y Tyr?

—Tu hermano fue herido en febrero y estaba inconsciente la última vez que lo vi. Dudo que esté vivo.

Dudas bien, niña. Vale madres, creo que ya me va a bajar. Las desventajas de ser mujer.

—¿Que s sa mdre que tnes n la cbeza?

—El veintisiete de Tyr.

Vale dos veces madres. Ni modo, yo no las quería matar… ahorita.

—¡Cuidado!

—¡Aaaay! —Mi mano. ¿Dónde quedó el puñ…

—¡Grdfargh! —Vaya, ya lo encontraron.

Mis pulmones se inundan de mi sangre… Voy a morir… no importa, soy inmortal…

 

15

21-V-839

Me ensombrece el alma enterarme de la muerte de Tyr y Droy. Es probable que esta cabrona haya ejecutado también a otros compañeros.

¿En qué habrá estado pensando Kryl para hacer un clon de una mujer y luego implantarle su mente? Creo que así ya no necesitaría encontrar su amor platónico. Lástima que el mío esté muerto.

¿Qué hacer en el futuro?

Tengo tan pocas ganas de seguir viviendo. Estoy cansada de ver a la gente morir a mi alrededor. Creo que ellas también están cansadas…

—¿Quieres más Schwidrf ensalsado, Seda?

—No, gracias, Hava. No tengo apetito.

—Ndie tne.

Ya está oscureciendo…

El ocaso es hermoso. El sol ya se ocultó. El cielo es violeta y las nubes grises con naranja. Se ve colina abajo un bosque de brimos y un arroyuelo que refleja tonos violetas. Las penumbras se deslizan entre los árboles. Un mundo tan hermoso. Si no fuese por el hombre… pero parece que nacimos para sufrir… nacimos para morir, como dijo Casandra.

Pienso que seguiremos andando hacia el sur, hacia el mar. Sakia piensa que ahí encontraremos más rebeldes, y podremos reorganizarnos contra los Kryls. No sé porqué le hago caso. No sé porqué no me muero mejor. Así dejaría de sufrir… no, es muy egoísta de mi parte.

Ni sé porqué estoy grabando esto…

 

16

Simplemente no lo puedo creer, es decir , todo lo que pasó, ¿entiendes? No es posible. Ese Kryl debe de estar loco. Loco de remate. Lo que esos desgraciados hacen no tiene nombre. Hay que acabar con todos. Con todos, te digo.

Era un cabrón, pero Tyr no merecía morir así. Nadie merecía morir. ¿Qué es lo que se cree ese Kryl? La vida es demasiado complicada. No creo que valga la pena siquiera esforzarse por entenderla, ¿sabes?

Las muchachas han tenido suerte. Yo también. Me siento como el último hombre cuerdo sobre la Tierra. Lástima que ninguna lo vea así. Ni ese par de ninfómanas. Es decir, no motiva a mi autoestima el saber que esas chavas prefieran hacerlo con su dedo que conmigo. Y mientras yo pudriéndome en la abstinencia. No es posible, ¿entiendes?

Desde la semana pasada, que me encontré con ellas, todos mis intentos casanovescos han terminado en inmenso fracaso.

Ya estoy cansado de estar caminando todo el día, pero los malditos Kryls hijos de puta han de estar sobre nuestros talones. En unos días llegaremos al mar. Sakia debe de estar sufriendo una conmoción cerebral para poder pensar que encontraremos más rebeldes ahí. Pero con tal de salvar el pellejo, vamos a donde sea. Mientras más lejos de los Kryls que estemos, mejor. No podemos estar esperando a que nos cacen como a unas tzales implumes.

Hablando de tzales, ¿de dónde coños habrán salido? Bako me dijo que había oído que un genetista loco las había hecho, y también que un tipo le dijo que le habían contado de alguien que había oído un cuento de que la radiación quarquiana había hecho mutaciones en otros animales. También decían los de una secta que era la reencarnación de un Dios azteca, que era una señal del fin del mundo y patrañas de ese estilo. Yo me voy con la teoría del loco genetista. Si antes de los quarks unas genetistas locas se habían puesto a crear criaturas mitológicas, como quimeras y chupacabras y no sé que otros adefesios de varias patas, cabezas y no sé que otras cosas. Aunque eso también es una leyenda, si Kryl hace lo que hace, no dudo que alguna demente haya hecho todo eso. Lo que es no tener nada que hacer.

A mi no me importa de dónde hayan salido, son deliciosas. Hablando de delicias, aquí viene Sakia.

—Hola.

—¿Qué puta cabrona chingada y rejodida mierda quieres, pedazo de tunante hemofílico con problemas para orinar?

—¿Quién te dijo…?

—Déjame en paz, maricón impotente.

—Esa ves estaba nervioso, si me dejaras demostrarte…

—Nerviosa tu cola, no se te pararía ni aunque te la chuparan un oso hormiguero, una anguila y veinte sanguijuelas durante una semana.

—Aunque no lo creas, en estos momentos…

—Jinard, deja de quitarme MI tiempo, babiete gilipollas. Vete a tomar por culo.

—Te deseo, Sakia…

—¡Que te folle un colibrí!

¿De dónde habrá aprendido ese léxico tan rico en majaderías? Creo que me desea… sólo se hace la difícil.

 

17

7-VI-839

Ayer llegamos al mar. Es hermoso. La tranquilidad.

Parece que Sakia buscaba más bien un hombre que un rebelde, a decir por el espectáculo que nos presentó ayer.

Comprendo lo que debe de sentir cuando lo más cercano que tenemos a un hombre es Jinard, pero no es para tanto.

Pero Jinard es tan… desesperante. Se queja de cualquier…

—¡Seda!

—¿Qué hay? —Hablando de Sakia…

—Verza quiere que le ayudes a sazonar unos marjales que pescó.

—Voy…

…de Tyr. Siempre quise grabar mis pensamientos en esta cosa.

Qué bien se siente estar junto al mar. La arena húmeda me acaricia los pies al pisarla. ¡Ah!, qué rico sol. Definitivamente no extraño la nieve.

Mejor me acuesto. ¡Ah!

Qué tranquilidad. No quisiera pensar en nada…

Malditos Kryls.

No, mejor no pienso en ellos.

Necesito a un hombre. Por supuesto, Jinard no entra en esa categoría. Necesito uno que sea capaz de hacerme…

—Mmmmmh. —Qué rico me estiro.

Me está dando sueño…

¡Ah!, lo que daría por un hombre ahorita…

¿En realidad existirán los hombres de Shangri-La? Me gustaría estar ahí. Tal vez tener una hijita, o un hijo. Espero que algún día acabemos con los Kryls, o que dejen de exterminar a la gente, pero como no creo que eso suceda, habrá que acabar con ellos. Quisiera vivir sin preocupaciones, como ahorita…

Me gustaría alargar este momento infinitamente… me siento tan bien…

Las olas me arrullan…

—Hhhhmmhhhh. —Qué aroma tan maravilloso…

La música… me recuerda… la… una vez… que… también yo… estábamos…

La necesidad… otras… porque…

Lo que vendrá…

Tanta obscuridad… no puedo ver casi nada…

Tengo que llegar al refugio. Espero que Tyr me esté esperando. Quiero hacer el amor con él…

La lluvia está cayendo a cántaros. Estoy empapada. Siento que los Kryls me rodean. Ellos están aquí, aunque no puedo verlos…

Vienen por mí, ya mataron a Tyr… a Jinard… a Hava… hermana…

Sólo quedo yo. Los cadáveres se amontonan alrededor de mí. Las nirvas se escurren entre sus vísceras. Ellos están aquí. ¡Ellos hicieron esto!

Me rodean…

No tienen vida, aunque se mueven. Sus ojos están vacíos. ¡Vienen por mí!

Veo sus siluetas… se acercan…

Quiero correr pero mis piernas no responden…

Ya están aquí…

Los golpeo con todas mis fuerzas pero no les hago daño…

Me sujetan…

Disparan…

—¡Aaaaaaa!

Que puta pesadilla tan más puta… pero, ¿acaso todavía estoy soñando? ¿Quién es este chavo?

—Hola.

—Hola… ¿cuánto tiempo llevas aquí?

—Lo suficiente para deducir que eres una rebelde cuyos amigos han sido muertos por los Kryls. También lo suficiente para darme cuenta de que eres hermosa…

Ve a mi seno como si nunca hubiese visto uno… o por lo menos como si llevase años sin ver uno… me acomodo mi ropa.

—Fryklin de Mellis.

—Sakia de Firand. —Este tío no está tan mal… yo sí me lo echaba.

—¿Dónde está tu equipo?

—El campamento está detrás de esas pligas… estoy con otras tres y un hemofílico de mierda.

—¿No te agrada, eh? —Qué pregunta. —Yo llevo tres semanas sin ver a un hombre, pero años sin ver a una mujer…

—Deja tus cosas… ven, siéntate.

Vaya… la marea está subiendo, esta ola casi nos llega a los pies.

—Viví dos años con mi hermano, en la cuenca del Drimsol, escondiéndonos de los Kryls. Pero hace menos de un mes desapareció mi hermano, probablemente muerto por los Kryls. —O clonado. —Temiendo una suerte similar para con mi persona, decidí marcharme para encontrarme con alguien.

Es la moda. Ermitaños buscando otros ermitaños antes de que los maten para no vivir solos. Qué raza tan inferior somos: no podemos vivir solos ni podemos vivir en sociedad…

Me empiezo a quitar la ropa. Ja, mira sus ojos como platos.

—Ven, vamos a nadar.

A ver qué sorpresas nos esperan… nada mal. Desnudo se ve más atrayente que vestido. ¿Será su sexo bien formado? Quién sabe.

Míralo, como tonto ahí paradote. Da un paso hacia el agua… ¿me creyó lo de ir a nadar? VEN.

La arena amortiguó la caída. Bien, de qué me sirve un hombre desnudo si no puede hacerlo. ¿Podrá hacerlo? En estos momentos mi peor temor no son los Kryls, sino que este se venga antes de tiempo…

Se nota que no lo ha hecho en años. Tomo la diligencia. Me monto en él. Se excita rápidamente, más rápido de lo que yo desearía…

La abstinencia no se opone a que yo haga lo mismo, y envuelvo su sexo, mientras él gime y cierra los ojos. Es más joven que yo. Ha de tener unos veintiún años…

—Aaah. — Una ola nos mojó las piernas. La marea nos está alcanzando. Sexo submarino, ¡qué idea!

¡Que me joda un Kryl! Parece que la ola está excitando a… ¿cómo se llamaba?… Fryklin. Que no termine todavía… me separo de él. Está jadeando. Empieza a besar mis senos…

—Mmmh.

Me voltea… veamos cómo lo haces, nene.

—Ahmm. —Qué violento… otra ola, nos llegó más arriba.

Está quieto…pero puedo sentir cómo se mueve su sexo adentro de mí…

¡Qué trasero!, me aferro a él y lo presiono contra mí. Me gusta sentir cómo aprieta los músculos de sus gluteos y luego los afloja…

Por más que lo jalo, nuestros vientres no se juntan sólo se acarician nuestros vellos…

—Ah. —Lo saca y lo mete violentamente… y se queda quieto otra vez, moviendo sólo su sexo.

—Prdrfff. — Esta ola ya nos cubrió por completo. El agua está fría, pero es incapaz de enfriar el carbón encendido que tengo dentro. La boca me sabe a sal.

La perspectiva de ahogarnos en medio de la lujuria debe de haber apresurado a Fryklin, porque está moviendo sus caderas a una velocidad impresionante.

—Ahm… —Ni me da tiempo de respirar. —Ah. —Su sudor se mezcla con el agua salada que cubre nuestros cuerpos.—Ahh. —Se mueve tan rápido que nuestros sexos nos queman. —Ahhh. —Es imposible aguantarme más… —Aaahrgdf… —Un orgasmo submarino… —Hhhhh. —me ahogo, pero todavía no acaba… —Ah. — Ya casi…

—Mmmmmmh.

Que maravilloso. La sensación de nuestros orgasmos mezclándose con el mar… le damos vida al mar…

—Ah… —Ahora ya estoy más tranquila, esto era lo que necesitaba.

Me siento tranquila, pero a la vez vacía. Estas semanas lo único que deseaba era sexo, y ya que lo conseguí no encuentro otra cosa que hacer… me siento vacía. Pero todavía están los Kryls. No puedo creer que me haya olvidado de ellos.

Me hubiese gustado tenerlo dentro otro poco, pero ya lo sacó, chorreando del fruto de nuestros líbidos.

Ya lo dije, y lo repito… bien formado.

Me deslumbra el sol, y sólo puedo ver su silueta… ahí viene otra ola… ¡Mierda!, el 27…

—Fue mi primera vez, y soy hemofílico.

—¿¡QUEEEEÉ!? — NO M…

 

18

Desde que tuve el primer contacto con ellos, hace seis días, me he dado cuenta de lo valioso de vivir en sociedad. No es que no aprecie los momentos que pasé con mi hermano a orillas del Drimsol, pero todo ese tiempo anduve deseando una mujer, y luego llegó Sakia… y luego Verza… y luego Hava…

Parece que Sakia todavía no puede creer que sea hemofílico. Casi no me ha dirigido la palabra desde que se lo revelé. Jinard me mira receloso por lo que hice con ella, pero por lo que me han contado, ya se debería de haber acostumbrado. Tuve relaciones con Verza antes de oírla hablar. Ya se que no tiene nada de malo, pero su defecto me aleja de ella. Hava parece la más indicada para mí, ya que Seda es demasiado callada. Se ve que ha sufrido mucho por los Kryls, pero es lo suficientemente fuerte para no caer. En vez de eso cada vez se endurece más. Parece como si estuviera hecha de hielo. No tiene remordimiento alguno al matar a un Kryl. Me di cuenta de ello hace tres días, que llegaron dos al campamento y ella estaba de guardia. Es una máquina. Su odio y su frialdad son directamente proporcionales al sufrimiento que los Kryls le han proporcionado. Parece que así es en todos nosotros. Nadie sabe perdonar. A mí me quitaron a mi familia y amigos. ¿Qué le habrán quitado a ella para haber sufrido tanto? ¿Qué podía haber querido tanto? ¿Será eso el amor? ¿Será posible querer tanto a alguien?

Con Sakia parece que es al revés. No aprecia nada. O por lo visto las cosas que hace no le producen las satisfacciones que ella necesita. Por eso le gusta hacer tantas cosas. Seda, en cambio, parece ser feliz sólo con recordar. ¡Es cierto! La cantidad de satisfactores necesitados es inversamente proporcional a la intensidad de los mismos. Y también…

—Qnda, Fryklin. La cmida stá lsta.

—Voy.

 

19

Los hombres de Shangri-La existen. Shangri-La es una isla en el Mar Occidental. Hubo sobrevivientes de los quarks además de Mik y Casandra. Los quarks no mataron a todos los que vivían en esa isla. Son homosexuales y todavía practican la clonación genética. Parece ser que bloquearon el Túnel Interoceánico que los conectaba con Tralia. Desde que se hicieron los Túneles Interoceánicos antes de los quarks, la navegación de alta mar se volvió obsoleta. Sólo se navegaba para ir a pequeñas islas cercanas a tierra firme. Parece que ellos la desarrollaron de nuevo para poder salir de su isla. Después de los quarks, se les quitó todo el interés por el mundo exterior. Nuestros ancestros utilizaron los Túneles Interoceánicos que no fueron destruidos por los quarks y repararon los reparables para recolonizar el mundo, y ahora los Kryls lo utilizan para acabar con los que quedamos en él. El túnel de Tralia a Shangri-La fue destruido con los quarks y no lo repararon. El mundo se olvidó de la isla y nadie intentó habitarla. Hace poco, los jóvenes shangreses decidieron salir de su isla. Llegaron a Tralia, pero ahí estaban los Kryls. Los sobrevivientes regresaron y luego vinieron aquí, conscientes de que su presencia ya había sido notada por los Kryls, y después de que los Kryls atacaron Shangri-La. Los que llegaron ayer son unos treinta, pero dicen que cerca vienen todos los shangreses que sobrevivieron al ataque de los Kryls. Son unos doscientos mil. Espero ansiosa su llegada. Podremos entrenarlos y con fuerzas suficientes destruir a Kryl.

Parece ser que Sakia no estaba del todo loca. Pequeñas embarcaciones de shangreses habían pasado por aquí. La leyenda a que dio lugar esto afortunadamente resultó verdadera.

Todavía me muero de risa al acordarme de la cara de Sakia cuando vio a los shangreses. Primero se le abrió la bocota al ver mozos tan guapos y los ojos se le salieron mientras su pervertida mente imaginaba todo el potencial sexual que había en ellos. Y luego la cara que puso al enterarse que eran homosexuales. No ha dicho una palabra desde entonces. Jinard se alegró, ya que había visto sus ilusiones deshechas cuando casi se realizaban; porque Sakia había dejado de tratarlo como a una nirva desde que llegó Fryklin. ¿Tendrá que ver con que es hemofílico?

Ellos nos miraban con desprecio y sólo se dignaron a hablarles a Jinard y a Fryklin. Y las caras de estos al ver que los shangreses se los comían con los ojos.

Pero las tendencias sexuales quedan aparte. Juntos venceremos a los Kryls.

 

20

…las necesidades que tenemos.

Por lo que a mí respecta, la situación es de lo más…

—Fryklin.

Jinard.

—¿Qué pasa?

—Nada, Seda está demasiado agotada y vine a ver qué pasaba por aquí.

Ah, que Sakia. "Los penes y yo: autobiografía de Sakia de Firand". Nunca imaginó que Jinard fuera quien pudiese apagar su ansia carnal.

—Andaba pensando en la política que tomaríamos si derrocáramos a los Kryls.

—¿Qué te parece la decademocracia?

—No se nada de formas de gobierno.

—La decademocracia, hasta cierto punto, salvó a la raza humana antes de la Gran Guerra. México era la única nación que la manejaba y fue la única que se salvó de la Guerra.

—¿Y cómo fue que…?

—Había diez jefes de estado (los decadristas). En todas las demás naciones sólo había uno. Diez cabezas piensan mejor que una. Y así se solucionó la sed de poder. Todas las decisiones debían de tomarse con por lo menos ocho decadristas a favor. Y también se podía remplazar uno con consentimiento de ocho de ellos. El pueblo elegía al nuevo decadrista. En tiempo de los dilkos y las mersefas, la apatía de las masas dejó que este gobierno se perdiera y la burocracia republicana de un sólo líder regresó para dar a enfermos como Kryl la oportunidad del poder.

Sí eso es lo que deberíamos de hacer…

—¿Y cómo sabes tanto?

—Estudié Historia Antigua.

—Aaaaa.

Ah, qué tiempos aquellos…

—Me encanta la historia. Por eso estoy siguiendo con lo que fue el diario de Tyr. Bueno, no soy el único… Es que si no se registran los hechos del pasado, es como si no se hubiera vivido, y en el futuro se pierden sus enseñanzas.

—Sí. Por eso no pasaría lo que pasará si no hubiera pasado lo que pasó.

—Sí, Jinard…

—Sí, el mundo es como una gran sopa de lichkas. Primero…

Seda.

—Hola. ¿A qué se dedican?

—…cuando le das un sorbo…

—Discutíamos sobre la forma de gobierno que emplearíamos en caso de destruir a Kryl.

—…y al final no te quedas con nada.

—Decía que la decademocracia es lo más efectivo que ha habido.

—Sí, he oído hablar de ella. ¿Pero habrá gente suficiente para formar el gobierno?

—Quién sabe. Si no, siempre se puede hacer más.

Desde que Kryl empezó a destruir por todo el planeta, casi no han nacido bebés. No tiene caso si serán asesinados por Kryl.

Parece que a Seda no le gustó el comentario.

—Eso me dio una idea… voy con Seda.

Parece que a Jinard sí.

—¿Qué has escrito en el 27?

—Hm, puras tonterías.

—¿Luego me lo dejas ver?

—No veo razón alguna que lo impida.

Qué hermosos ojos tiene…

—¿Cuántos años tienes, Fry?

—36. ¿Y tú?

—No importa.

¿Entonces porqué me preguntó?

—Cuéntame de Marh…

—Ya sabes de él más de lo que deberías…

Qué irritables son las mujeres.

Al alejarse de mí, deja una esencia de inmortalidad que acompasa con cada paso…

Definitivamente no nací para poeta…

 

21

Pues aquí estamos reunidos todos alrededor del fuego, disfrutando de una hermosa noche estrellada, que nos cubre con su manto de… qué chafa.

—…y entonshez llegamoz con lodo hazta laz naricez, éramoz el hasmerreír de todoz…

Odilor nos contaba sus aventuras de juventud…

—…y para colmo era la hora en la que todo el mundo zale a pazear. Entonshez que en ezo noz ve Shirino, que era con el que quería Cualmio, aquí prezente, y le dize con lágrimaz en loz ojoz…

No puedo soportar tanta frivolidad… mejor voy a echar una chispa o algo así…

—…"por ezo nadie te pela" …

Ah, ¿qué será de mí?…

—Fry…

—Seda… ¿demasiado terror en la historia de Odilor? —Je, je.

—Je, sí, casi me orino de miedo…

—Ahh-hhhm. Qué noche tan bella.

—Sí.

A, ya se me antojaron unas dilchas en salsa… Mmmmh.

—Fry, ¿has amado a alguien?

—Sí, ¿por qué?

—¿Sabes cuál es la diferencia entre tener relaciones cuando amas a alguien y cuando no?

—Sí.

—¡Pues dime!

—Pero no te enojes. Verás… el tener relaciones sin amor es como un contrato. Si te retrasas en los pagos te embargan y es mejor aprovechar las ofertas. Es un acuerdo mutuo. Una complicidad. Sólo que a veces te pueden hacer fraude… la gente se aprovecha de ti. O el producto sale defectuoso…si hay gente que…

—¿Y si hay amor?

—Tú ya lo sabes, mejor explícamelo tú.

—No.

—Ándale…

—Noooo.

—Por favor.

—Está bien. —Mujeres, siempre se hacen del rogar. —Hhhhm. El amor… es como soñar…

—Es inexplicable…

—Sí, inexplicable. Es como… no hay nada que se le parezca…

—Un eclipse…

—Sí, un eclipse. Dos masas solitarias que vagan por el vacío y entran en conjunción por breves instantes, haciendo algo maravilloso…

—Como dos cometas perdidos en el infinito…

—Sí… es… como volar con las alas de tu amado…

—Imaginar que eres imaginado…

—Cállate, estoy explicándolo yo.

Úuuuujule.

—Es como vivir en otro cuerpo, como…

—Como una antorcha… ejem… mejor me callo. Nunca fui bueno para la poe…

¡¡¡¡¡BAROOOOOOM!!!!!

¡Los Kryls!

—Vamos…

Ahora sí se nos armó.

Somos menos de cuarenta contra todo un ejército, por lo visto excelentemente armado.

—¡A las armas!

Lluvia de fuego que ilumina el ocaso.

Si fuera noche cerrada podríamos intentar escapar, pero no… tendremos que morir luchando si es necesario.

—Tu arma…

Ya. Ahora a matar Kryls.

—¡Dispérsense y tiren a discreción!

Atrás de este pirto está bien…

La adrenalina…

Ahí vienen…

Parece que despacharon a los shangreses que estaban por allá. Vienen por nosotros…

Son cientos…

Uno.

Bien, le di a otro.

¡No!

Se acercan…

No puede ser…

—¡Muere!

¡Otro!

Ya están…

—¡Aaargh! —El frío sable en mi rostro… regresa para rematarme, pero cae…

¿quién….?

¡¡¡¡¡¡¡¡LOS SHANGRESES!!!!!!!!

Están por todas partes, los tienen… ¡Tienen a los Kryls!

—Aaag. —Sólo veo con un ojo….

Los tienen…

…—¿qué pasa?

—Te desmayaste

—Mi ojo…

el dolor…

 

22

Francamente no sé cómo fuimos tan afortunados.

Los Kryls estaban por todas partes y de repente llegaron el resto de los shangreses. Doscientos treinta mil hombres…

Kryl morirá…

Casi no sufrimos bajas… excepto por Fryklin, que perdió mucha sangre y su ojo… se está recuperando ahora…

Lo que más me extraña de todo es el comportamiento de Sakia… tantos hombres alrededor de ella, aunque homosexuales, algunos con notable curiosidad por la feminidad, y no se ha mostrado deseosa en lo absoluto. No la comprendo…

—Ven acá, rapaz.

—Rapashez tuz navez.

—¿Perdón?

—Rapashez tuz navez.

¿Mis naves?, aaah, mis nachas. Pequeño homosexual prepuber.

—Ven, te digo. —Su desenfado al andar me recuerda a mí antes de perder la inocencia. ¡Aaah!, qué tiempos aquellos… —¿Cómo te llamas, muchacho?

—Dezidim.

—Yo me llamo Jinard… —¿Habrá futuro para él? Qué tristeza me da su alegría juvenil, sin darse cuenta de que tal vez todos perezcamos. Las ventajas de la inconsciencia…

—¿Qué me quierez, Jinard?

Me mira como si quisiera abusar de él. Así serán los shangreses.

—Nada, corre a vivir la vida…

Ahí va, inconsciente a reunirse con un futuro desconocido…

Mejor apago esto, hay mucho que hacer…

 

23

Ayer pasamos por las ruinas de Distol y cruzamos el río Brivio. El otoño avanza rápidamente y tiñe los campos de rojo y enamora y desnuda a los árboles…

La pritka que comimos en la mañana estuvo deliciosa, y me recuperó un poco del cansancio.

Estamos en las avanzadas de los shangreses. El grueso de ellos viene unos tres días atrás. Somos unos quinientos. Aquí estamos todos: Seda, Hava, Ver, Jinard y el pobre Fry, que aunque todavía está muy débil ya puede caminar luciendo un parche obscuro en donde antes tenía su ojo izquierdo.

Brégost se extiende ante nosotros, desafiando nuestro futuro. En los próximos días se decidirá todo… el futuro de la humanidad…

La evolución del hombre es como una caída libre. Primero fue cada vez más rápido, luego chocó en la Gran Guerra, y lo que quedó de la humanidad rebotó, y volvió a chocar con los quarks. Parece que va a chocar otra vez…¿Qué será de los fragmentos que queden de la humanidad?…

¿En realidad el universo será un toroide de cinco dimensiones? Es lógico. Si uno tiene un plano y une sus extremos, se obtiene un toroide, un plano cíclico. Si uno hace lo mismo con un cubo, se tiene un hipertoroide, de cuatro dimensiones; un espacio cíclico. Lo que decía Grarms era que si al aplicarle lo mismo a un cubo de cuatro dimensiones, un hipercubo, se obtendría un toroide de cinco dimensiones, un victoroide, como él lo llamó. Un tiempo cíclico. Según ese tipo, el universo es así y el principio es el final… un enorme ciclo. ¿Será cierto? Quién sabe. La humanidad ha caído en los mismos errores una y otra vez, ¿porqué habría de cambiar en el futuro? Aunque tal vez no… todavía nos queda…

¡Tuc!

Mi cabe…za…

 

24

Bien, bien, bien ¿qué tenemos aquí? Un grabacionador de pensamientos.

—¿De dónde lo sacaste?

Contesta, contesta.

Hmmm. ¿Porqué me odiará el mundo? Pero esta hermosa joven parece llevacionarse el premio…

—¿Cómo te llamas?

¿Por qué no contestas?

Hmmm. En vista de su falta de cooperación tendré que averiguacionar por otros métodos. Veamos qué ha grabacionado en la esfera óptica…

…mamente interesante , no cabe duda…

Conque los Hombres de Shangri-La se dirigen hacia aquí para atacacionarme…

—¡Preparen la clonadora! Necesitaremos más hombres… pronto, pero antes necesitaremos una distracciadora, clonen a la señorita Seda, pónganle mi mente y mátenla.

—¿Porqué lo haces?

¿No que no hablaba?

—¿Por qué hago qué?

—¿Por qué destruyes al mundo?

—No destruyo al mundo, sólo a la sociedad.

—¿Por qué?

—¿Por qué lo hicieron Mik y Casandra?

—Esa sociedad merecía morir.

—Esta también.

—¿Por qué nos odias?

—Porque… por su culpa… ustedes tuvieron la culpa… ella era de ustedes, y tenía que ser mía. No pudo ser, no por culpa de ella, sino por la de ustedes. Ella era lo único que quería en el mundo, sólo quería tenerla a ella, pero ella no se conformcionó conmigo, los necesitaba a ustedes. Me di cuenta de que nunca querría vivir conmigo y erradicarlos a ustedes, así es que la cloné y le puse mi mente… ¡zaz! Encontré mi amor platónico. He, está de acuerdo conmigo en todo. ¡Me comprende! Sabe lo que me gusta y lo que no, sabe cómo pienso… Y ustedes son tan patéticamente iguales… parece que los sacaron de una clonadora a todos. Tan estúpidos… y morirán. Afean mi mundo.

—Eso lo veremos…

—Querida mía, si tú nos vas a ayudar a terminar con ellos, es más, tal vez me quede con tu cuerpo, y, no sé, lo lleguecione a querer… tengo todo el tiempo del mundo…

—Tarde o temprano llegarás a tu fin.

—Sí… será mi principio.

—¡Morirás!

—Pequeña, no sabes nada del universo…

 

25

7-III-1395

Han pasado más de quinientos años dese que murió el último de ellos y me deshice de mis clones… excepto de ella.

He vivido todo lo que quería vivir y no me arrepiento de lo que hice, pero deseo descansar.

Ya no puedo seguir con esto…

Volví a clonar a Seda y a Tara. Les puse sus mentes originales. Las inconcienticé y las embaracé… ellas continuarán la humanidad…

Ahora es tiempo de que descansemos, ella y yo…

Me puedo imaginar exactamente como será el futuro, y no me interesa en lo absoluto… todo será igual.

Nunca comprenderán el universo…


Cuentos, poremas y una novela

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